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Flora de la
Reserva Nacional Pacaya-Samiria Una aproximación a la composición
florística de la Selva de los Espejos |
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INTRODUCCION La Reserva Nacional Pacaya-Samiria, es la segunda
área protegida mas grande del Perú, y consecuentemente el ecosistema de planicies
anegadizas más importante, diverso, extenso y protegido de la Amazonía peruana. Se creó en
1982 (DS, Nº 016-82-AG), con el objetivo de conservar sus recursos de flora y
fauna así como la belleza escénica característica de los bosques tropicales
húmedos que alberga. Mediante esta norma se consolidaron sus límites hasta
una extensión de 2,080.000 has., lo que representa el 6% de la región Loreto y el
1.5% de la superficie del país. (ver mapa) La reserva está ubicada en el departamento de Loreto, Perú,
entre las coordenadas geográficas: Lat: 04°28”33” S a 06°10”05” S y Long:
73°27”22” O a 75°03”58” O, en la zona morfoestructural geológica
denominada, Depresión Ucamara, que es un mosaico de llanuras
meándricas abandonadas. Dicho de otro modo, a la reserva se la localiza en la cabecera del río Amazonas en el
nororiente del Perú, en la confluencia de los ríos Marañón y Ucayali; limita
por el norte con la margen derecha del río Marañón, por el sur con la margen
izquierda del canal Puninahua y la margen izquierda del río Ucayali, por el
este con la margen izquierda del río Ucayali y por el oeste con el divortium
aquarum de la cuenca del río Huallaga y de los ríos Pacaya y Samiria, que
viene a ser la zona morfoestructural Alto de Shishinagua. Se puede llegar a la reserva, por el norte a través el río Amazonas desde la ciudad de Iquitos y Nauta en el departamento de Loreto; por el sur a través del río Ucayali desde la ciudad de Pucallpa en el departamento de Ucayali y desde la ciudad de Contamana en el departamento de Loreto; por el este a través del río Ucayali y canal Puninahua, desde la ciudad de Requena y por el oeste a través del río Huallaga y río Marañón desde la ciudad de Yurimaguas en el departamento de Loreto. El nombre de la reserva proviene de la unión de los nombres de los 2 ríos principales que lo cruzan, el río Pacaya hacia el sur y el río Samiria hacia el norte. Uno de los elementos más destacados de la reserva es su
hidrografía y la dinámica fluvial. Los dos ríos grandes que la limitan, el
Marañón por el norte y el Ucayali-Canal de Puinahua por el sur y este, y las tres cuencas hidrográficas que se
distinguen en el interior, la del río Samiria, río Pacaya y río Yanayacu con
la quebrada Pucate, con la notoria y enmarañada presencia de numerosas
quebradas, tipishcas, lagunas y cochas, confieren a esta área un marcado
ciclo hidrológico de creciente y vaciante que determina una alta dinámica
ecológica. En general la reserva presenta características típicas de la llanura anegadiza de la selva
baja. La topografía es principalmente plana, excepto por una pequeña área
colinosa en su límite suroccidental. Según la
ONERM (1976), la reserva corresponde íntegramente a la Zona de Vida
de bosque húmedo Tropical (bh-T), encontrándose en ella elementos climáticos característicos, una elevada temperatura
media (de 20.1°C a 33.1°C), alta precipitación (de 2000 a 3000 mm) y alta
humedad y evapotranspiración. Estas
condiciones permiten que la reserva tenga una alta diversidad de flora y
fauna silvestre y una gran riqueza de vida acuática: 439 especies de aves,
102 de mamíferos, 69 de reptiles, 58 de anfibios, 256 de peces y 1,026
especies vegetales silvestres y cultivadas (Centro de Datos
para la Conservación –CDC-. 1993, citado en INRENA, 2002). Los peces constituyen el
recurso más importante de la Reserva tanto por su papel en los procesos
ecológicos como por su valor económico y por ser la base de la alimentación
de la población local. Se justifica el valor que
tiene esta Reserva para la protección de la diversidad biológica, por la presencia
de inmensas extensiones de bosques de aguaje (Mauritia flexuosa) o
aguajales y de bosques mixtos de palmeras relativamente bien conservados; y
la presencia de especies de fauna amenazadas y en peligro de extinción, como
lagarto negro, (Melanosuchus niger), manatí (Trichechus inunguis),
charapa (Podocnemis expansa), maquisapa (Ateles sp.), lobo de
río (Pteronura brasiliensis), sachavaca (Trichechus inunguis),
delfín rosado (Inia geofrensis) guacamayo rojo (Ara macao),
piuri (Crax globulosa); y de flora como ojé (Ficus insipida),
quillobordón (Aspidosperma vargasii), cedro (Cedrela odorata),
tornillo, (Cedrelinga cateniformis), sachapona (Wettinia augusta);
yarina o tagua (Phytelephas macrocarpa) y conta o chonta (Attalea
tessmanii). (INRENA, 2002) Circundando la
Reserva existen cerca de 94 centros poblados pequeños, siendo 21 de ellos,
comunidades nativas pertenecientes a la étnia Cocama-Cocamilla; la población
aproximada del área es de 42,000 personas, cuya actividad económica se centra
en la pesca, la agricultura, la recolección y la caza; siendo la pesca, la
actividad económica más importante y principal fuente de alimentos. Pero
también la recolección de algunas frutos silvestres, principalmente
el “aguaje” (Mauritia flexuosa)
genera ingresos significativos a sus habitantes como producto de la venta de
los frutos en las ciudades más cercanas a la reserva tal es como
Nauta en el río Marañón y la ciudad de Iquitos en el río Amazonas. (Smith, Vásquez & Wust, 2007). Los humedales amazónicos y los de la Reserva
Nacional Pacaya-Samiria se caracterizan no solo por tener una alta diversidad
de frutos comestibles, sino por las concentraciones anómalas de algunas de
especies frutales hasta formar casi monocultivos naturales. Por ejemplo, el
“aguaje” (Mauritia flexuosa) llega
a formar rodales (aguajales) que contienen decenas de miles de árboles y que
pueden cubren inmensas superficies; lamentablemente las formas de cosecha no
han cambiado y aún la mayoría de recolectores siguen talando los árboles para
obtener los frutos. Otras palmeras con aplicaciones culturales a menudo
suelen formar rodales impresionantes, tal como el caso de la “yarina”
(Phytelephas macrocarpa), que forma (yarinales), es ampliamente utilizada para el techado de
viviendas y para el consumo de su mesocarpio y endocarpio comestibles; el
“huicungo” (Astrocaryum murumuru),
muy apreciado por su mesocarpio y endocarpio y la “shapaja” (Attalea phalerata), también con
endocarpios comestibles y frondas usadas para elaborar coberturas para techos,
también forman rodales (huicungales y shapajales) respectivamente. La
“sachamangua” (Grias neuberthii),
también se encuentra en densas concentraciones en ciertos humedales. El “camu
camu” (Myrciaria dubia), un arbusto
con frutos que contienen 30 veces más Vitamina C que la naranja, suele formar
cinturones de un kilómetro o más en las márgenes de los ríos y dominar las
riberas de algunos lagos de la llanura anegadiza. Actualmente algunos
ribereños están instalando pequeñas plantaciones familiares en sus chacras. (Smith, Vásquez & Wust, 2007). Indudablemente
la gente que vive en el área de amortiguamiento de la reserva, recolectan
numerosos frutos comestibles que provienen de especies silvestres; pero
también algunos frutos exóticos provenientes del Asia tropical y la Polinesia
tienen una presencia preponderante en sus huertos caseros y campos de
cultivo. El “plátano” (Musa x paradisiaca), introducido en
Latinoamérica por los españoles y portugueses durante la época colonial, es
posiblemente la fuente más importante de carbohidratos en la dieta de los
pobladores de áreas rurales y urbanas de la Amazonía peruana. El “mango” (Mangifera indica) y la “taperiba” (Spondias dulcis), ambos de la familia
Anacardiaceae, están cultivados en los huertos de los habitantes de la zona y
ocasionalmente sus frutos son llevados a los mercados de las ciudades grandes
como Nauta e Iquitos. El “pan de árbol”, llamado localmente “pandisho” (Artocarpus altilis), también nativo de
la Polinesia, es relativamente común en huertos caseros y las orillas de los
ríos, y persiste en los terrenos mucho después de haber sido abandonados.
Además de consumir la pulpa, la gente de la región, cocina las semillas para
comerlas como substituto del “plátano” y “yuca”, algunas veces se ha observado
que es usado como alimento para cerdos y gallinas. Otras especies de frutas exóticas sembradas en los huertos son el
“coco” (Cocos nucifera), que
es sembrado también como árbol de sombra; el “mamey” o “pomarosa” (Syzygium
malaccense) que tiene frutos comestibles,
también es común como árbol ornamental y de sombra. (Smith, Vásquez & Wust, 2007). Las expediciones de campo, nos dio como resultado la colección de 197 muestras botánicas. La identificación de las muestras botánicas nos permitió elaborar un catálogo de 147 especies de arbustos, árboles y lianas que proveen frutos comestibles, de los cuales 2 especies producen frutos comestibles solo por el ganado (gallinas, cerdos y vacas); del total de especies, 10 son introducidas a la amazonía peruana; una lista de las especies con frutos comestibles encontradas en las áreas adyacentes a la Reserva, se proveen en el informe; pero el resultado mas importante de esta investigación esta plasmado en el libro “Frutos del Río Amazonas – Sabores para la Conservación”, que es un documento exquisitamente ilustrado de 107 especies de plantas con frutos comestibles (Jardín Botánico de Missouri, 2007). La Reserva Nacional Pacaya-Samiria, con sus mas de 2 millones de hectáreas es aun insuficientemente explorada botánicamente, porque apenas se cuenta con un registro de cerca de 1200 colecciones botánicas, las que hacen un total de cerca de 840 especies de plantas vasculares, un número insuficiente para un área tan grande, es casi seguro que la reserva alberga por lo menos 2000 especies, por lo cual este estudio es apenas una aproximación a la composición florística de una de las áreas mas grandes de humedales amazónicos. Son muy pocos los estudios botánicos que se han realizado en el área incluyendo colecciones botánicas; de acuerdo con nuestra base de datos los primeros registros de plantas en el área fueron realizados en el 1980, y mas adelante varios investigadores visitaron la reserva hasta el año 1992, entre los investigadores que visitaron la reserva en este periodo están: Al Gentry, R. Vásquez, C. Grandez, F. Ayala, O. Tovar, C. Del Carpio, J. Ruiz, N. Jaramillo, G. Criollo, E. Arévalo, N. Arévalo, H. Murphy, J. Torres, L.López, J. Tapullima, M. Horna, y I. Hudson. Después de un largo periodo sin colecciones botánicas, en el 2006 N. Smith, R. Vásquez e I. Huamantupa realizan varias colecciones botánicas y fotografías principalmente de frutos comestibles y durante noviembre del 2008 nuestro grupo de botánicos dirigidos por Chris y Sharon Davidson, realizamos varias colecciones botánicas y numerosas fotografías de las plantas vasculares de la reserva, con el objetivo de presentar una primera aproximación de la flora vascular de la reserva. Agradecimientos Este estudio fue posible gracias a la oportuna subvención económica de Flora of the World – Fondo Davidson, que nos asistió con los gastos de campo y al Missouri Botanical Garden que nos asistió con los honorarios de los botánicos peruanos del JBM que participaron en el proyecto. También el Herbarium Amazonense permitió que uno de sus botánicos participara en el trabajo de campo en la Reserva. El SERNAP (antes INRENA-IANP) nos facilitó la autorización correspondiente y su personal en la reserva nos facilitó el trabajo de herborización. Agradecemos también a Nigel Smith por algunas fotos que hemos usado en la flora y finalmente un sincero agradecimiento a toda la tripulación del “Arca” que con sus atenciones hizo mas agradable nuestro trabajo en la reserva. Bibliografía Brako, L. & J. L. Zarucchi, 1993. Catalogue
of the Flowering Plants and Gymnosperms of Peru. Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 45: I – xl, 1 – 1286 Cano,
C. G. & Marroquín, de la F. J.
1994. Taxonomía de Plantas
Superiores. Editorial Trillas,
Mexico. 359 pp. INRENA.
2002. Plan de uso turístico y recreativo de la Reserva Nacional Pacaya Samiria.
Iquitos. Jardín
Botánico de Missouri. 2007. Informe de la Autorización N° 003-C/C-2006-INRENA-IANP.
Proyecto: “Etnobótanica y utilización de las especies frutales en la zona de
várzea de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, región Loreto-Perú” ONERM. 1976. Mapa Ecológico del Perú. Lima. Smith, N., Rodolfo Vásquez & Walter H. Wust. 2007. Frutos del Río Amazonas - Sabores para
la Conservación. Lima-Perú.274 pp. Zapata, A.,
P. Ticona & E. Atencio. (en línea). Evolución del Abanico del
Pastaza y su Relación con los depósitos Ucamara. Instituto Geológico
Minero y Metalúrgico (INGEMMET).
http://www.ingemmet.gob.pe/otras_publicaciones/x_soc_geol/gr59a.pdf
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